Nota 17 - El descendió por mí.
- 13 ago 2024
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Actualizado: 13 ago 2024

Los momentos de oscuridad total son necesarios para encontrar en lo más profundo del corazón esas raíces de angustia que alimentan al enemigo, que le abren la puerta a abismos y tropas de tinieblas que nos ciegan con enfermedad, miedos, enojos, celos, envidias, o rencores.
Si finalmente nos rendimos y entregamos nuestros cuerpos adoloridos y nuestras almas destrozadas, solo queda levantar las manos al cielo y pedir ayuda.
Cuando esto sucede el cielo se estremece y se desata una batalla y Él mismo me toma de la mano levantándome, derrotando mis enemigos y regalándome su paz.
Levanta tus manos, la luz rompe las tinieblas y desciende por ti.
Salmos 18:10-21
10 Abrió los cielos y descendió; había oscuras nubes de tormenta debajo de sus pies. 11Voló montado sobre un poderoso ser angelical, remontándose sobre las alas del viento. 12 Se envolvió con un manto de oscuridad, y ocultó su llegada con densas nubes de lluvia. 13 Un gran resplandor brilló alrededor de él, y carbones encendidos se dispararon. 14 El Señor retumbó desde el cielo; la voz del Altísimo resonó. 15 Disparó flechas y dispersó a sus enemigos; destelló su relámpago, y ellos quedaron confundidos. 16 Luego, a la orden del Señor, a la ráfaga de su aliento, pudo verse el fondo del mar y los cimientos de la tierra quedaron al descubierto. »Él extendió la mano desde el cielo y me rescató; me sacó de aguas profundas. 18 Me rescató de mis enemigos poderosos, de los que me odiaban y eran demasiado fuertes para mí. 19 Me atacaron en un momento de angustia, pero el Señor me sostuvo. 20 Me condujo a un lugar seguro; me rescató porque en mí se deleita. 21 El Señor me recompensó por hacer lo correcto; me restauró debido a mi inocencia.
Te invito a escuchar este podcast y descubrir la causa de tus angustias:
Por VictoriaArias
@365notasdeam♥r



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